Limpiar los filtros de ventilación es clave para mantener una buena calidad del aire en el hogar y garantizar el óptimo funcionamiento de los sistemas de climatización. Con el tiempo, los filtros acumulan polvo, polen y otras partículas contaminantes, lo que reduce la eficiencia del sistema, aumenta el consumo energético y puede afectar la salud, especialmente en personas con alergias o problemas respiratorios. Además, los filtros sucios favorecen la proliferación de moho y bacterias, generando malos olores y riesgos para la salud. Para evitar estos problemas, se recomienda revisar y limpiar los filtros cada tres meses y sustituirlos si están muy deteriorados. Un mantenimiento adecuado no solo mejora el confort en el hogar, sino que también reduce costos energéticos y prolonga la vida útil de los equipos.